Pastor. Carlos Perez M.A.T -BC
En Levítico 1 encontramos la respuesta a una pregunta que sigue siendo relevante para nosotros hoy: ¿Cómo debemos adorar a Dios?
La respuesta comienza recordándonos que la adoración no es algo que el hombre inventa según sus preferencias. Es Dios mismo quien establece cómo debe ser adorado. Los primeros capítulos de Levítico muestran que la adoración verdadera requiere reverencia, obediencia y una comprensión correcta de quién es Dios.
El holocausto que se describe en este capítulo debía ser ofrecido con un animal sin defecto. Este requisito no solamente enseñaba que Dios merece lo mejor, sino que apuntaba directamente a Jesucristo, el sacrificio perfecto. Desde el principio, Dios estaba mostrando que la adoración aceptable solamente sería posible por medio de un sacrificio perfecto, y ese sacrificio es Cristo.
Por eso nuestra adoración no es aceptada por nuestro talento, nuestras emociones o nuestra capacidad religiosa. Somos aceptados delante de Dios únicamente por medio de Jesucristo. Como dice Hebreos 13:15, ofrecemos sacrificios de alabanza “mediante Él”.
Pero Levítico también nos confronta con otra realidad: la adoración requiere devoción. El pueblo debía escoger cuidadosamente su ofrenda porque Dios no debía ser adorado de manera descuidada o superficial. Más adelante, en Malaquías, Dios reprende a Israel por ofrecer animales enfermos y dañados, evidenciando que habían perdido el asombro por la santidad de Dios.
Y ese mismo peligro sigue existiendo hoy. Cuando la adoración se vuelve rutinaria, fría o indiferente, el problema no es simplemente externo; revela que nuestro corazón ha perdido de vista la grandeza de Dios.
Además, el pasaje nos recuerda que la adoración verdadera requiere reconciliación. El pecador no puede acercarse libremente a Dios sin expiación. El evangelio no es solamente la puerta de entrada a la vida cristiana; es el fundamento y el motor de toda adoración genuina.
Finalmente, Levítico 1 enseña que la adoración requiere participación. El adorador debía involucrarse personalmente en el sacrificio. De igual manera, Dios no busca espectadores pasivos, sino adoradores que se acerquen a Él con todo el corazón.
Este capítulo nos llama a examinar nuestra propia adoración. ¿Estamos adorando a Dios con reverencia, devoción y gratitud? ¿Hemos perdido el asombro por Su santidad? ¿Estamos descansando en Cristo como el único sacrificio perfecto?
La adoración verdadera comienza cuando vemos correctamente quién es Dios y entendemos que solamente por medio de Cristo podemos acercarnos a Él.
Preguntas de Estudio en Español y en Ingles.
Basadas en Levítico 1 y el mensaje: ¿Cómo Debemos Adorar a Dios?
- ¿Por qué es importante recordar que Dios mismo establece cómo debe ser adorado?
- Según Levítico 1, ¿qué enseñaba el requisito de ofrecer un animal “sin defecto”?
- ¿De qué manera el holocausto apuntaba a la persona y obra de Jesucristo?
- ¿Por qué nuestra adoración no es aceptada por nuestros méritos o talentos, sino únicamente por medio de Cristo? Considera Epístola a los Hebreos 13:15.
- ¿Qué peligros espirituales enfrentamos cuando la adoración se vuelve rutinaria, superficial o indiferente?
- En Libro de Malaquías 1:6–14, ¿qué revelaban las ofrendas defectuosas acerca del corazón del pueblo?
- ¿Cómo puede una persona cultivar nuevamente el asombro por la santidad y grandeza de Dios?
- ¿Por qué la reconciliación con Dios es indispensable para la adoración verdadera?
- ¿De qué maneras prácticas podemos demostrar mayor devoción y preparación en nuestra adoración personal y congregacional?
- Después de estudiar este mensaje, ¿qué áreas específicas de tu adoración necesitan ser transformadas para honrar más plenamente a Dios?
Study and Application Questions
Based on Leviticus 1 and the message: How Should We Worship God?
- Why is it important to remember that God Himself determines how He is to be worshiped?
- According to Leviticus 1, what did the requirement of offering an animal “without defect” teach the people of God?
- In what ways did the burnt offering point forward to the person and work of Jesus Christ?
- Why is our worship accepted not because of our talents or personal merit, but only through Christ? Consider Epistle to the Hebrews 13:15.
- What spiritual dangers arise when worship becomes routine, superficial, or indifferent?
- In Book of Malachi 1:6–14, what did the defective sacrifices reveal about the condition of Israel’s heart?
- How can believers cultivate a renewed sense of awe for the holiness and greatness of God?
- Why is reconciliation with God necessary for true worship?
- In what practical ways can we demonstrate greater devotion and preparation in both personal and corporate worship?
- After studying this message, what specific areas of your worship need to be transformed so that God may be more fully honored?
